El texto de Ricardo Marín es una exposición de las diferentes etapas de la educación artística a través de la historia. Se resume en lo siguiente:
-En la Antigüedad los únicos fines de la enseñanza del dibujo eran la utilidad y la belleza, estos fines se fueron heredando en etapas sucesivas.
-La edad media centraba el aprendizaje de la educación artística en los talleres artesanales de trabajo, en los materiales y en la técnica. No se esperaba odiginalidad ni innovaciones estilísticas de la práctica artística. Los manuales prescribían que la mejor forma de aprendizaje era la prolongada experiencia.
-En el renacimiento aparecen por primera vez las escuelas y academias de dibujo, en Florencia gracias a Giorgio Vasari en 1563. La enseñanza del dibujo se reducía a los niños a partir de 12 años cuya profesión iba dirigida hacia la pintura, la escultura o la arquitectura. El aprendizaje era muy secuencializado y la metodología era a través de la copia de dibujos en los que aparecían figuras del cuerpo humano, bajorrelieves y estatuas, y grandes obras maestras. Todo en este orden. También se realizaban estudios teóricos de perspectiva, proporción e historia del arte. Este sistema se fue afianzando y elaborando hasta finales de siglo XIX difundiéndose por toda Europa y América.
-En el siglo XIX el dibujo se incluye ente las materias obligatorias del currículo tanto para la escuela primaria como para la secundaria, por lo que la enseñanza del dibujo se hacía extensible a toda la población. El dibujo, que tenía exclusivamente una orientación figurativa, se desdoblaba en la vertiente artística y técnica. Pestalozzi publica en 183 el libro titulado ABC de la intuición o intuición de las proporciones, que es considerado el primer manual de Educación Artística para la infancia. La obra desarrollaba la enseñanza a través de tres láminas sobre las que se trabajaban conjuntamente la palabra, el número y el dibujo; para que los niños pudieran distinguir, nombrar y explicar verbalmente todos los elementos y relaciones de las diferentes figuras. Era un aprendizaje repetitivo que exigía la perfección del dibujo de líneas rectas, sin instrumento, a mano alzada. Este énfasis en la exactitud procedía de la convicción de que con los eejercicios se estaban construyendo las bases iniciales y los fundamentos que sustentarían todo el aprendizaje del dibujo y la percepción visual.
Un seguidor de Pestalozzi, Froebel concibió un novedoso material didáctico al cual llamó los “regalos y ocupaciones” que desarrolló entre 1835 y 1850 en jardines de infancia. Los regalos eran diez y en orden de menor a mayor dificultad buscaban que el niño descubriese a través de saber diferenciar los colores, los materiales y las formas geométricas; así como algunos principios matemáticos. A través de juegos el niño aprendía los conceptos anteriormente citados. Las ocupaciones consistían en implicar una transformación del material original a través de ejercición plásticos para saber diferenciar la forma inicial de la final.
En la segunda mitad del S. XIX se desarrollaron los métodos y manuales de dibujo en los que la metodología era la copia de láminas de menor a mayor dificultad.
-En la primera mitad del siglo XX se descubre el arte infantil como tal. Más bien se llega a un entendimiento de que las manifestaciones artísticas de los niños eran una forma propia de comprender el mundo. Este siglo se caracteriza porque los artistas de la época, buscan olvidarse de los viejos principios artísticos para romper con la tradición. Es lo que genera la aparición de las vanguardias.
Algunos artistas expresionistas, entre los que se encuentra Cizek comienzan a estudiar el arte espontáneo infantil, considerándolo como un verdadero estilo artístico. Mientras que el dibujo infantil para a ser estudiadio desde diferentes perspectivas, la actividad escolar para a verse como una actividad que hay que estimular y motivar.
-En la segunda mitad del S. XX Herbert Read y Viktor Lowenfeld culminan la tendencia que había iniciado Cicek y pasa a llamarse la autoexpresión creativa.
Este movimiento principalmente defendía que la educación artística no debía proponerse que todas las persona aprendieran a hacer arte, sino que a través del arte se aprendiera a ser persona. También que lo decisivo no estaba en los resultados obtenidos en el curso, sino en los procesos de desarrollo del niño, en la intensificación de las emocinoes y en la generación de un descubrimiento creativo del mundo. La actividad fundamental de la educación artística era pues el dibujo libre. Lo ideal era que cada niño llegara a ser capaz de dibujar conforme a su edad, grado de desarrollo y a su personalidad propia. Se evitaba la copia de modelos y láminas. Esto era una defensa clara de la capacidad creativa como objetivo central del aprendizaje.
En París, en 1954 se acuerda crear a través de un seminario de educación en el que participan las mentes más influyentes de la época en materia de educación artística, la organización más importante en educación artística. La Sociedad Intenacional de Educación a través del Arte (INSEA: International Society for Education trhough Art). En 1955 la Unesco y la Oficina Internacional de Educación, aprobó las recomendaciones relativas a la enseñanza de las artes plásticas en las escuelas primaria y secundaria. En este documento se refleja cuáles eran los términos, conceptos y argumentos que iban a orientar las actuaciones generales de las administraciones educativas sobre enseñanazas artísticas en la segunda mitad del siglo XX. De ellas, las dos recomendaciones básicas eran la obligatoriedad de la Educación Artística en el currículo de la escuela primaria y la libre expresión como el método más adecuado de enseñanza.
-Es al final del s. XX cuando el lenguaje visual como modo de conocimiento. Esto hace que se investigase especialmente en el dominio de las artes visuales para demostras que la visión no es una fase previa al pensamiento (Arheim), sino que la percepción visual es un proceso cognitivo activo y complejo. Las imágenes constituyen una forma de expresión y su expresión una forma de pensamiento, con lo cual esto tiene consecuencias educativas, donde se incluyó en el curriculum el lenguaje visual como un contenido básico en todos los niveles de enseñanza.
-La auto expresión creativa sufre un proceso de revisionismo en la última etapa del siglo XX por Elliot Eisner. Durante la década de los 70, Eisner promovió que la concepción de la actividad artística como un proceso creativo espontáneo y natural debía pasar a entenderse como una elaborada construcción de conocimientos especializados. Eisner fundó a comienzos de los 80 la DBAE: Educación artística basada en la disciplina.
La DBAE era un proyecto educativo y curricular para la educación artística que se fundamentaba en la enseñanza de las artes a través de la multidisciplinaridad. El objetivo era desarrollar las habilidades y conocimientos del alumno para comprender y apreciar el arte. La asignatura de educación artística debía disponer un elaborado, completo y sistemático currículo escrito que secuencializara elos contenidos y actividades. La estructura de los contenidos derivaba de cuatro disciplinas:
-la estética, que desarrolla las teorías y conceptos de la naturaleza del arte;
-la crítica de arte, que establece los fundamentos para valorar y juzgar la práctica artística;
-la historia del arte, que explica los contextos en los que han sido creadas las obras de arte
-las diferentes modalidades artísticas (dibujo, pintura, escultura, cerámica) que desarrollan los procesos y técnicas.
Las obras de arte ocupan según la DBAE un lugar central en la organización del curriculum. El currículo debía de organizarse de manera que vaya aumentando el nivel de comprensión y dificultad, para ello era necesario que la materia de educación artística se impartiese de forma regular y sistemática con un horario semanal independiente.
La DBAE pretendía formar a personas capaces de comprender y debatir razonadamente desde cualquier punto de vista del arte. La mejor manera de fomentar la creatividad se entendía que era a través del conocimiento profundo del arte.
El debate originado en clase principalmente ha sido la diferencia existente entre los métodos de la autoexpresión creativa y la DBAE, entendidos como enseñanzas en las que se ha basado la idea de arte contemporánea.
La eduación a través del arte que defiende Lowenfeld aspira a que el niño busque su propia creatividad, la educación artística libre como objetivo principal del proceso enseñanza-aprendizaje supone una fractura con todo lo anterior. Como movimiento es alentador y apuesta claramente por el aprendizaje creativo.
La contraposición viene dada primero por el revisionismo al que lo somete Eisner, que viene a exigir algo de tecnicismo y sistematización en el proceso. Con ello llegan a la DBAE, integrador de demasiados objetivos en el que su lema es Educar en el arte. Este sistema se excede la relevancia dada a la obra de arte para el conocimiento de este. A través del arte y del estudio de sus disciplinas se puede llegar al conocimiento total de éste.
Los dos sistemas, la autoexpresión y la DBAE, polarizan dos puntos de vista muy marcados, en los que no existe un equilibrio claro. El arte así entendido se aleja de una concepción constructora social y cultural.
La visión sectárea de ambas disciplinas es lo que hace que ninguna de las dos hayan perdurado hasta hoy día. El debate actual se centra en particularidades, imposibles de compatibilizar con intencionalidades de grandes magnitudes.